18 jul. 2017

Nuevamente el maltrato y el abandono tienen consecuencias trágicas, en esta ocasión para los ancianos

Un enfermero de la residencia pública de la localidad madrileña de Arganda del Rey ha denunciado ante la Fiscalía la muerte de una anciana debido a la falta de personal para cubrir la asistencia de los 343 residentes del centro.

Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 9 de mayo cuando Jesús Navarro, el único enfermero que estaba al cuidado de todos los residentes junto a diez auxiliares, recibió un audio de WhatsApp de una de sus compañeras alertando de que se había encontrado a una anciana en el suelo con una pierna aprisionada por la barra de protección de la cama.


Al llegar a la habitación, vio una de las peores imágenes de su vida. «Me encontré una imagen tremenda. Cecilia estaba en el suelo boca arriba. Su pierna derecha, a la altura del tobillo, estaba aprisionada de tal manera con la barra de protección de la cama, que sus huesos se habían roto y habían rasgado la piel. La pierna estaba semi-amputada. Cecilia estaba consciente, pero en estado de shock. La cama y la barra habían hecho una especie de torniquete con la pierna, lo que impidió que se desangrara», relata Jesús.

En la residencia pública de Arganda, el enfermero Jesús Navarro también fue testigo de la muerte de otra residente que el 30 de julio de 2016, SE AHORCÓ accidentalmente con la sujeción abdominal.